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El descanso del suelo 2

  • Foto del escritor: Gerardo Herrera G.
    Gerardo Herrera G.
  • 12 feb
  • 2 min de lectura

En 2019, escribí un comentario a un articulo sobre el barbecho que dice:

"Si bien es correcto lo que comentan, en mi opinión y partiendo del aprendizaje obtenido en el bosque, la tierra no descansa, como lo entendemos, solo se regenera a sí misma mediante procesos de ciclos cerrados reproductivos, muriendo y regenerando permanentemente.

A partir de esto, la nutrición de una tierra de cultivo no requiere descanso, per se, solo mantener un proceso permanente de descomposición de materia orgánica y minerales, mediante la presencia de microbiología".

Dadas las condiciones actuales de degradación y erosión del suelo, la rotación de cultivos y la utilización de insumos de innovación tecnológica ayudan en dos sentidos: primero, mantener la estructura físico química y biológica del suelo, y segundo, crear las condiciones necesarias para proveer la nutrición natural a disposición de la planta en menor tiempo.

"Las técnicas de conservación aplicadas a la agricultura, buscan trabajar con y como la naturaleza lo hace, adaptando los procesos a los ciclos naturales de los cultivos, a diferencia de la tecnología agroquímica convencional, que mantiene una producción forzada en función de sus necesidades económicas".


Siete años después, trabajando en la Selva Maya, constatamos que los procesos son similares, de bosque y selva, aunque los tiempos son diferentes, la selva tropical, tiende a regenerarse más rápido en cuanto a estructura y fertilidad del suelo, logrando recuperar cerca del 80% de su biomasa y biodiversidad funcional en apenas 20 a 30 años. Aunque los bosques templados son resilientes, sus procesos de regeneración suelen ser más lentos. Con base en esto, encontramos que los sistemas agroforestales o silvopastoriles son mucho más eficientes en la selva. Sin embargo, las parcelas agrícolas o ganaderas a cielo abierto, pierden su fertilidad y estructura, mucho más rápido que en una tierra de cultivo con vocación de bosque.


Después de dos años de analizar los factores bióticos y abióticos de los cultivos endémicos en la región, para saber cual era la mejor opción, diseñamos y desarrollamos una innovación tecnológica que dio como resultado tanto productividad como rendimiento, muy por arriba del promedio nacional y local, con 33% mas que el promedio, en agricultura de conservación de la península de Yucatan.

El resultado es totalmente colaborativo, resaltando dos factores básicos para haberlo logrado, en primer lugar, la comunidad es factor clave para un resultado sostenible, en segundo lugar el suelo, y posteriormente el resto de los factores bióticos y abióticos, que se pusieron en control. En cuanto insumos, los de KOL México y Tierra de Monte, contribuyeron en cierta medida dentro de nuestro diseño integral del proyecto.


Hoy, después de 7 años de nuestro articulo, mantenemos especial interés en los procesos de restauración, selva y bosque, de la mano con las comunidades que habitan esos ecosistemas, ya que sin la gente, ningún proceso de restauración, será viable o factible.

La gente y el suelo, son nuestro propósito, entendiendo que el agua, y otros factores, por supuesto influyen, y son necesidad en un proceso productivo ecosistémico.


Así es que el descanso del suelo "reloaded" para nosotros es una falacia, el suelo no descansa, se regenera.


Gerardo Herrera G.

CEO SoyTIERRAVIVA




 
 
 

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